Elección y plantación de frutales para huerto y jardín. Parte III. Cerezo

comprar cerezoAntes de comprar y plantar un cerezo… existen varios factores que conviene conocer. Los principales problemas que nos encontramos a la hora de cultivar un cerezo son: la escasa o nula cosecha por falta de frío o por ausencia de polinizador, y una poda de formación inadecuada, cerezas afectadas por mosca y árboles debilitados por hongos.

 
 
Temperatura

El cerezo es un frutal que requiere de bastante frío, más que la mayoría de los frutales. En zonas donde no queden cubiertas sus necesidades en cuanto a frío, el cerezo podrá llegar a florecer, incluso cuajar frutos, pero acabarán cayéndose al suelo por no haber cubierto sus horas de frío necesarias. Cuando falta frío, la floración es muy escalonada, el cuajado errático y las ramas tienden quedar desguarnecidas al caer las yemas.

Cubrir las horas frío que nos faltan con Dormex como se puede leer en muchos foros de internet, es imposible. Este producto a base de cianamida de hidrógeno, está prohibido desde hace años en España, con lo cual ni se vende ni se puede emplear (aunque existen otras formas no tan efectivas de inducir horas frío). En una zona costera, a 0 metros de altitud, tendrás un buen árbol, pero difícilmente cosecha, hay que escoger para cada zona la variedad más adecuada, y en ciertos casos apostar por otro frutal.

 

Variedad – Horas frío (HF<7ºC)sintomas falta frio cerezo
 
 
Cerezo Cristobalina350-500

Cerezo Early Bigi – 500-650

Cerezo Lapins – 700-800

Cerezo New Star – 700-800

Cerezo Rainier – 800-900

Cerezo Burlat – 800-1000

Cerezo Summit – 1000-1100

Cerezo Picota – 1000-1100

Cerezo Sumburst >1100

Cerezo Napoleón >1100
 
 
Polinización

Tabla Polinizadores mas adecuados en cerezo segun variedadUn cerezo es autofértil cuando no requiere de otra variedad para dar fruto. Las variedades de polinización cruzada requieren de un cerezo de otra variedad distinta y compatible y que florezca en la misma fecha para dar fruto.

Si solamente vas a plantar una unidad debes optar por una variedad autofértil, como puede ser Lapins, New Star o Sumburst y evitar las que requieran de polinización cruzada.

Consulta la tabla de polinizadores para cerezo pulsando en la imagen de la izquierda.
 
 
 
Maduración

Las variedades de cerezo más tardías suelen ser más firmes y dulces (Picota 20ºBrix) que las tempranas (Early Bigi 13ºBrix). Los Brix indican la cantidad de azúcar de un fruto. Por otro lado, los cerezos tardíos al permanecer más tiempo en el árbol, corren más peligro de sufrir al ataque de plagas y enfermedades (picaduras por mosca de la cereza, pulgón). La maduración del fruto debe coincidir lo menos posible con el periodo de precipitaciones de tu zona, puesto que la cereza se raja muy fácilmente, especialmente variedades tempranas y a baja altitud.
 
 
Variedad – Fecha maduración (varía en función de la zona)

 

Cerezo Cristobalina - Finales de abril, primeros de mayo

Cerezo Early Bigi - Primeros de mayo

Cerezo Burlat - Primer tercio de mayo

Cerezo New Star - Finales de mayo

Cerezo Starking – Finales de mayo- primeros de junio

 

 

Cerezo Summit - Primer tercio de junio

Cerezo Sumburst - Primer tercio de junio

Cerezo Lapins - Mediados de junio

Cerezo Sweetheart – Finales junio

Cerezo Picota – Finales de junio

 

Calendario maduracion cerezo

Calendario de maduración de la variedades de cerezo más comunes disponibles en vivero para huerto y jardín.

 
 

Plagas y enfermedades

Entre las plagas del cerezo cabe señalar:

- Mosca del cerezo (Rhagoletis cerasi): junto con la mosca del mediterráneo (Ceratitis capitata) y la recientemente llegada Droshophylla suzukii, afectan a la cereza al realizar la puesta en su  interior, donde se desarrolla la larva y pudre el fruto.

- Pulgón del cerezo (Myzus cerasi): se instala en el envés de las hojas debilitando el árbol al succionar savia y manchando de melaza las cerezas.

Como el resto de frutales de hueso, el cerezo puede verse afectado por otros insectos que atacan a la madera como el gusano cabezudo, los taladros rojos y amarillos, así como los escolítidos o barrenillos, y también por insectos chupadores, como el piojo de San José, el mosquito verde y otras especies de pulgón que debilitan el árbol.

Los pájaros adquieren importancia en este cultivo, especialmente en variedades muy dulces, Brooks, por ejemplo.

El  monitoreo y control de la mosca en cereza, debe hacerse desde antes del cambio de color del fruto, colocando trampas tipo mosquero, cebadas con atrayente específico para Rhagoletis cerasi, así como para Ceratitis capitata. Además se dispondrá de un tercer mosquero cebado con vinagre de manzana para la captura de Droshophylla suzukii.

Para el resto de insectos que puedan darse, tan solo recomendamos aplicaciones con aceite de neem (Azadiractina), por ser ecológico y sin plazo de seguridad, reservando el resto de fitosanitarios para casos muy graves y respetando siempre el plazo de seguridad, que es el periodo de tiempo que debe transcurrir desde la aplicación hasta la recolección.
 
 
Los principales hongos del cerezo son:

- Cilindcilindrosporosis antracnosis cerezorosporiosis del cerezo: es frecuente, se produce en hojas, donde produce pequeñas manchas oscuras, la hoja amarillea y finalmente cae.

- Gnomonia: en hojas aparecen manchas circulares de buen tamaño, que inicialmente son de color verde claro y se van poniendo amarillas o rojizas. Estas caen prematuramente. En fruto provoca manchas rojizas y deformaciones, y favorece el rajado ante presencia de lluvias.

- Cribado: aparecen manchas en las hojas que luego necrosan y se desprenden, dando un aspecto de perdigonado. En frutos provoca manchas de forma similar, así como deformaciones.

- Oidio: Las hojas y tallos se cubren de un polvo blanco harinoso, con posible abarquillamiento. En fruto provoca manchas blanquinosas que posteriormente oscurecen.

- Roya del cerezo: Afecta solo a hojas, donde aparecen frutificaciones en el envés. Por el haz se observan manchas cloróticas.

- Monilia: marchitamiento y desecación de flores (no confundir con heladas) con exudación de resina y/o fructificaciones. La enfermedad pasa de flores a fruto.

Además de estos, cabe destacar las podredumbres radiculares (Armillaria mellea y Rosellinia necatrix) y el mal del plomo, que son comunes a otros frutales de hueso.

En plantaciones comerciales de cerezo se dan tratamientos desde el estado de yema hinchada hasta la recolección, con la idea de mantener la sanidad del árbol y de la fruta. Para un huerto y jardín de uso familiar conviene reducir al máximo el uso de fitosanitarios de síntesis y solo vamos a recomendar como indispensables estos tratamientos:

- Tratamiento de invierno a base de insecticida (varios) + fungicida (compuestos de cobre) + aceite agrícola.

- Tratamiento en verde a caída de pétalos contra varios hongos (cilindrosporosis, cribado) empleando un fungicida (Tiram, Dodina, Captan) solo o mezclado con un insecticida para también combatir ciertas plagas de la época.

Si después de leer este texto y consultar las variedades, todavía no sabes que cerezo comprar, ponte en contacto con nosotros y trataremos de resolver cualquier duda.

 

Elección y plantación de frutales para huerto y jardín. Parte II. Aspectos fundamentales

frutales viveroEn esta entrega conoceremos las algunas características esenciales de los distintos frutales de vivero, que nos ayudarán a su elección, así como factores de clima y suelo, que determinarán si estos árboles frutales se van a adaptar adecuadamente a nuestro huerto o jardín.

Estudiaremos su viabilidad a nivel de especie, para en capítulos sucesivos centrarnos en cada cultivo en concreto, hasta llegar a la elección de la variedad de árbol frutal más adecuada.

 
 
Temperatura

La temperatura es un factor determinante que escapa a nuestro control; si hiela en primavera o falta frío para la inducción floral, nuestra futura cosecha se verá seriamente afectada. Es recomendable consultar datos reales de nuestra estación climática más cercana, que para la mayoría de provincias están disponibles en la red.

La mayoría de frutales de hoja caduca tienen una alta resistencia a las bajas temperaturas en reposo invernal, pero todos son sensibles a heladas tardías cuando se encuentran en floración o cuajado. Unas pocas horas bajo cero en estas fechas críticas primaverales pueden dar lugar a la pérdida parcial o total de la futura cosecha. Para hacerse una idea, con solo una hora a -1ºC perderemos buena parte de los frutos recién cuajados de almendro.

Por este motivo, escogeremos especies y variedades que florezcan después de la última helada registrada en nuestra zona. Otras cultivos, como pueden ser los cítricos son sensibles a heladas en cualquier estado fenológico.
 
 
Necesidades en horas fríohoras frio frutales

Las horas frío son la suma de horas por debajo de 7ºC que se dan en invierno, y que van a posibilitar la posterior floración de nuestros árboles frutales. Se requiere una acumulación de horas frío superior a las necesidades de la especie para todos y cada uno de los años. Para una misma especie, hay variedades con necesidades muy dispares, de ahí el amplio rango de horas frío de la mayoría de especies frutales.

En el histórico de nuestra estación climática podemos ver cuando ha sido el último día que ha helado (horas <0ºC), así como las horas frio (Horas<7ºC) acumuladas cada día y las totales.

Para ampliar conocimientos se puede consultar el artículo: cálculo de las horas frío de los frutales.
 
 
Agua
 
 
- Necesidades hídricaspluviometría frutales

Existen grandes diferencias entre las necesidades de agua de las principales especies frutales y nuestro clima debe poder satisfacerlas, siendo tan malo el exceso como el déficit hídrico. No podremos escoger variedades típicas de secano en zonas muy lluviosas por su sensibilidad a la asfixia radicular, que acabaría con la muerte del árbol, ni tampoco cítricos en lugares con una pluviometría de 300 mm anuales. Por ejemplo, podemos decir que en verano, un naranjo adulto puede requerir de 60 litros de agua por día, mientras que para un almendro, será suficiente con dos riegos de 20L a la semana.

Por una pequeña inversión, podremos disponer de un sistema de riego por goteo para cubrir las necesidades exactas de nuestros frutales. Aún así, seguramente plantaremos especies con necesidades de agua muy dispares, por lo que hay que ser previsores a la hora ubicar cada especie, así como la posibilidad de disponer más de una estación o sector de riego con frecuencias y caudales distintos.

En la siguiente tabla se muestran las necesidades hídricas de los frutales.

Con el dato obtenido de dicha tabla, volvemos a nuestra estación climática más cercana para averiguar la pluviometría de la zona. Una vez conocidas las precipitaciones verificamos que en nuestro caso va a ser necesario aportar agua de riego para la mayoría de cultivos. Siguiendo el siguiente enlace, podríamos realizar el diseño agronómico para nuestro sistema de riego, calculado para cada especie.
 
 
- Coincidencia de lluvias

A nivel de variedad, intentaremos en la medida de lo posible no seleccionar variedades cuya polinización, maduración y recolección coincida con épocas de lluvias en nuestra zona, aunque a veces será inevitable. Así evitaríamos algunas fisiopatías, como el rajado, y enfermedades criptogámicas (hongos), así como la caída de fruta al suelo.

Por otro lado, es importante que la planta reciba el agua cuando más necesidad tiene, de manera que si en nuestra zona no llueve en todo el verano, deberemos aportar agua, indistintamente de la pluviometría anual.
 
 
Suelo

En plantaciones para huerto y jardín el suelo es el que hay, y será adecuado para unos frutales y menos bueno para otros, no pudiendo realizar grandes labores, aunque siempre podremos realizar algunas enmiendas y pequeñas labores culturales.

En este tipo de frutales de vivero para huerto y jardín, los patrones o portainjertos, es decir, la parte radicular de la planta sobre la que se injerta la variedad, no será algo que siempre podamos escoger como ocurre con la variedad. Normalmente para planta al detalle y dependiendo de la oferta de cada vivero, se tiende a injertar sobre pie franco, es decir, que el almendro viene injertado sobre pie de almendro Garrigues, el cerezo sobre cerezo Santa Lucia y así sucesivamente. Estos patrones suelen ser polivalentes, vegetan bien en la mayoría de suelos y presentan rusticidad.

Si deseamos plantar un cerezo en una zona encharcadiza donde el pie de Santa Lucia no toleraría el encharcamiento prolongado, difícilmente encontraremos en ningún vivero de España el pie Marilan, que es el que se emplea en estos casos, injertado precisamente de la variedad que queramos. Para la misma situación sí que posiblemente consigamos almendros injertados sobre pie híbrido para regadío en lugar de sobre franco, que es para secano.

No obstante, podemos considerar algunas enmiendas a realizar en nuestro suelo con el fin de adaptarlo a cada cultivo, como mínimo en sus primeros años de vida:

- En general, conviene abonar con materia orgánica el terreno, previamente a la plantación, al menos el hoyo donde plantaremos el frutal que vamos a adquirir.

- Si el suelo es pesado pudiendo crear problemas de asfixia radicular en las especies más sensibles, podemos incorporar además de estiércol, arena, con el fin de conseguir un mayor drenaje. Además, resuelta conveniente la plantación en meseta para evitar encharcamientos.

- El empleo de estiércol y/o turba es una medida adecuada para bajar el pH en suelos excesivamente alcalinos, así como el encalado es la técnica que se emplea para aumentar el pH en suelos ácidos.

Para obtener información ampliada sobre como corregir suelos alcalinos, pulse aquí

 
 
Polinización

Las flores de la mayoría de frutales son hermafroditas, no existiendo pies machos y hembras como ocurre en el pistachero, el kiwi, o la palmera datilera. En un huerto, donde el espacio suele ser reducido, no se concibe cultivar especies dioicas (véase el pistachero), porque además de tener un marco de plantación muy amplio, desaprovecharíamos terreno al tener que plantar un árbol macho encargado de polinizar al árbol hembra, que será el que dará la cosecha.

Dentro de los frutales hermafroditas (frutales de hueso y pepita, cítricos, frutales del bosque, tropicales, olivo, etc.) hay dos tipos de grupos atendiendo a su compatibilidad:

- Variedades autocompatibles (autofértiles), las cuales producen fruta por sí mismas sin necesidad de otra variedad polinizadora.

- Variedades autoincompatibles, que requieren de un polinizador para que produzcan.

Por mayor simplicidad o por disponer de un espacio limitado como para ubicar más de una variedad por especie, conviene escoger mayoritariamente variedades del primer grupo, sin prescindir de ciertas variedades del segundo grupo, que por su calidad no deben faltar en ningún huerto. Para una correcta polinización de este segundo grupo, debemos tener en cuenta dos aspectos: que sean genéticamente compatibles y que se solape la floración entre variedades. Para ello existen tablas de los  polinizadores adecuados para cada variedad.
 
 
Recolección

Un árbol frutal en plena producción puede dar un rendimiento de 40 kilos de cereza, u 80 de albaricoque, de sobra para comer una familia, y para regalar al vecino. Ante este hecho, habrá quien prefiera plantar 3 cerezos iguales, Lapins por ejemplo, porque son muy productivos, autofértiles y buenos de comer, juntándose con 120 kilos de cereza o más en la misma quincena de Julio. Por otro lado, habrá quien tenga como objetivo escalonar la cosecha abarcando el máximo calendario posible y plantará tres variedades distintas; Burlat, Sumburst y Lapins, recolectando cereza desde mayo hasta julio.

Si te perdiste el primer artículo de la serie haz click aquí
 
 

Injerto de yema: injerto de escudete

 

injerto yema escudete

El injerto de escudete o en T, es un tipo de injerto de yema en el que se separa la corteza del árbol a injertar para introducir una porción de corteza con una yema (escudete) de la variedad deseada.

Época de injerto

Por ser un injerto de corteza se debe realizar en verde, cuando el cambium tiene actividad, en caso contrario la corteza no despegaría adecuadamente. Si el injerto se realiza en primavera, estamos hablando de un injerto a ojo velando o a yema viva, el cual brotará en los días posteriores. Por el contrario, si realizamos el injerto de yema a finales de verano, la yema brotará a la primavera siguiente, tratándose de un injerto a ojo dormido o a yema dormida.

En este caso se realizó el injerto de escudete en el mes de octubre, brotando a la primavera siguiente, siendo por tanto un injerto a yema dormida.

Técnica de injerto

Se realiza una incisión en forma de T en el patrón o portainjertos, y a continuación con la paleta de la navaja se separa la corteza. No es necesario aplicar demasiada presión, al llegar a la madera la corteza debe separar fácilmente.

injerto escudete corte T

A continuación, se realiza el escudete propiamente dicho mediante un corte longitudinal de 3cm, de abajo hacia arriba y alrededor de la yema, y otro en sentido transversal para separar el escudo. En este caso hemos empleado un escudete con madera, la cual ayudará a cicatrizar, mejorando el prendimiento, aunque se puede realizar sin ella (solo con la yema y la corteza).

injerto escudete yema

Tras introducir el escudete en la incisión en forma de T, lo ajustaremos lo máximo posible haciendo ligera presión hacia abajo.

injerto escudete chapa

Después se ata con plástico de injertar comenzando por debajo de la yema. Con dar unas pocas vueltas (2-4) a cada lado de la misma es suficiente, no es necesario realizar vendajes como si de una pierna rota se tratase.

Para rematar el atado, se pasa el extremo final del plástico de injertar por debajo de la última vuelta, en el mismo sentido,  y se tensa. Debe establecerse un contacto íntimo entre el cambium de ambas partes, para ello el atado debe ser firme y el escudete no debe sobresalir por encima de la T (si ocurre, se corta el sobrante, quedando a la misma altura).

injerto escudete plastico injertar

A los 20 días se retiran los plásticos del injerto, se descabeza el patrón por encima del injerto, dejando un tocón donde ataremos el futuro brote, y se reactiva el riego habitual.

brote injerto yema

 

Consideraciones a tener en cuenta

Para el injerto de escudete, y de forma general, para todos los injertos en verde, conviene regar un par de días antes de practicar en injerto. Esto ayuda a que la corteza despegue mejor. Una vez realizado el injerto, procede limitar el riego para evitar un aumento excesivo en la circulación de savia, el cual dificulte el prendimiento del injerto por pudrición de las heridas

Si la corteza no se separa con facilidad se puede deber a que no sea la época correcta y no haya una buena circulación de savia, por falta de agua o por escoger una parte debilitada o dañada del portainjertos.

A la hora de practicar el injerto, es muy importante realizar cortes limpios, con una navaja de injertar que este bien afilada y desinfectada. El cambium es un tejido que posibilita la unión de ambas partes, pero también es una pequeña capa de células que fácilmente se puede llevar uno con los dedos. Por este motivo es muy importante no tocar las incisiones practicadas, cogiendo el escudete por la yema o laterales muy cuidadosamente.

En el proceso de atado, la yema del escudete se puede o no tapar completamente. En cerezo por ejemplo, se debe tener la precaución de dejar descubierto el pitón, es decir, la punta de la yema, la cual puede romperse fácilmente por el tamaño que tiene. En otras ocasiones, al tapar completamente la yema, la goma que el árbol exuda por los cortes practicados llega a ahogar a la yema, impidiendo su brotación.

Para injertos de primavera, resulta conveniente emplear yemas del año anterior, las cuales ya están formadas. Estas se recolectan en forma de varas al final del periodo vegetativo y se reservan en el frigorífico a 4ºC hasta el momento del injerto. En este caso concreto, para la injerta a ojo dormido, se obtuvo la yema y en el mismo momento se injerto. de haber tenido que reinjertar marras en marzo-abril, de no haber conservado madera del año anterior hubiese sido imposible injertar, ya que todavía no habría brotes lo suficientemente desarrollados como para poder obtener los injertos.

Si se realiza el injerto en primavera con yema de la época, se debe cortar la hoja, para reducir la transpiración, manteniendo el peciolo. A los pocos días, este peciolo es el primer indicador del posible prendimiento del injerto: si se seca y cae de forma natural es correcto, si queda arrugado sin desprenderse, es posible que el injerto no haya prendido. Paralelamente, si el escudete comienza a arrugarse significa que tampoco hay prendimiento.

En zonas lluviosas puede resultar adecuado realizar este tipo de injerto bajo la modalidad de T invertida, para reducir el riesgo de entrada de agua en el interior de la incisión.

El injerto de escudete es el equivalente en los injertos de yema al injerto de corona en los injertos de púa, realizándose ambos en verde, separando la corteza. Cuando se injerta en parada vegetativa, se sustituye el injerto de escudete por el injerto de chip, y el de corona por el injerto de hendidura o incrustación, separando en ambos casos la madera del portainjertos.

Elección y plantación de frutales para huerto y jardín. Parte I: Introducción

frutales viveroPrimer artículo de la serie “Elección y plantación de frutales para huerto y jardín” que servirá de ayuda a la hora de comprar frutales para establecer nuestro huerto.

Serán unas nociones sencillas pero con datos concretos desde qué variedades escoger hasta la plantación y primeros cuidados, donde plasmaremos en varios artículos los consejos que damos a diario a nuestros clientes cuando deciden comprar frutales.

A diferencia de una empresa hortofrutícola, que estudia el cultivo que más beneficio le puede reportar y luego realiza la plantación en el sitio más idóneo, nosotros partimos de un terreno, y debemos escoger las especies y variedades que mejor se adecuen al lugar.

Diversas variables van a determinar el éxito o fracaso de nuestra plantación de frutales. Muchas de ellas evidentemente no podremos decidirlas como puede ser la temperatura o las precipitaciones, pero si acertamos en la principal, como es la elección de la especie, y dentro de esta, la variedad, tendremos mucho solucionado.

En la costa valenciana, cansados de ver cítricos, decidimos plantar un cerezo (mejor un par, por eso de la polinización), como si del valle del Jerte se tratase, ya que tenemos capricho de comer nuestras propias cerezas. En pocos años conseguimos un gran árbol de sombra pero raro será que de fruta algún año, y si nos movemos algunos kilómetros hacia el interior podría producir pero sería una cosecha mínima y de baja calidad. La realidad es que el cerezo requiere para florecer de una buena cantidad de frío (horas frío) que en la costa no se producen. Esta especie irá muy bien en Granada a 800 metros de altura, pero no en la costa valenciana. Igual que en Granada a 800 metros no podrían optar a producir naranjas porque se helarían los árboles en invierno.

Esto viene a decir que conociendo las características de nuestra zonas hay que planificar la plantación de forma realista, teniendo en cuenta que gozar de un huerto “multi-especie” no será posible en ciertas zonas de España, pero trabajaremos para aproximarnos lo máximo posible.

Antes de comprar frutales, lo normal es preguntar, leer en internet, etc. Ver lo que tiene plantado el vecino mayor del lugar siempre es una buena alternativa, este nos puede dar muy buenos consejos, aunque también puede que innovemos poco al escuchar cosas como: “¿Almendro? No, aquí se hiela año sí, año también”. Lo cierto es que tenemos almendros de floración tardía a día de hoy que posibilitan su plantación en zonas donde hace años no era posible cuando había principalmente Marcona y Desmayo largueta.

La innovación en exceso tampoco es buena consejera, dándose otra posible situación del tipo: “quiero comprar una variedad de cerezo para Almería, a 200m de altitud, porque he visto en un foro que hay una variedad nueva … que con 600 horas de frío trabaja, y aquí algunos años tenemos casi 550″. Este comentario es sinónimo de fracaso absoluto por dos motivos:

Cierto que hay cerezos que requieren esas horas de frío, y menos. Tenemos cerezos con tan bajas necesidades en horas de frío que se pueden cultivar en zonas típicamente de frutal de hueso en Murcia, como las recién llegadas Royal Lee, Royal Lynn, y nuevas series por llegar que prometen todavía menos necesidades de frío. La experiencia dice que las horas de frío han de quedar totalmente cubiertas cada año, y si no, van a haber problemas, al menos de cuajado, que a nivel usuario van a ser difíciles y caros de corregir. En Murcia, dentro del excelente proyecto de estudio del cerezo llevado a cabo por el IMIDA, y viendo los buenos datos obtenidos en las comarcas del interior, decidieron ir más allá y probar suerte en Mazarrón, un pueblo del litoral. Aquí ni las variedades de bajas necesidades en frío lograron resultados aceptables.

El segundo contratiempo reside en la figura del obtentor de la variedad. Este señor y con razón, no va a permitir la venta de su invento en pequeñas cantidades. Todas estas variedades nuevas, son exclusivamente para profesionales, vendiéndose en grandes cantidades, y con una serie de documentos de por medio, con información acerca del titular de la parcela, número de árboles, factura de compra, etc., para que en todo momento quede constancia de donde está presente dicha variedad. Esto se formaliza pagando un canon de hasta varios euros por planta, lo que se conoce como royalty.

En una plantación frutales para autoconsumo no hay cabida para estas variedades, además son totalmente innecesarias. Disponemos de un amplio catálogo de variedades frutales tradicionales donde lo que nos importará ante todo es que sean buenas de comer y fáciles de cultivar en nuestra zona, no que produzcan una semana antes o que aguanten mejor el transporte en detrimento del sabor.

Llegados a este punto nos debemos convertir en técnicos, y basarnos en datos reales para diseñar una plantación: tablas de horas frío, fechas de floración y recolección, etc., y compararlos con los de nuestra zona. Estos datos estarán disponibles en este curso sobre “Elección y plantación de frutales para huerto y jardín“.

 

Plantación e Injerto de cerezo sobre patrón Marilan (Mariana-Adara)

Plantación e Injerto de cerezo sobre patrón Marilan (Mariana-Adara)Los portainjertos de cerezo Santa Lucia y sus selecciones son particularmente sensibles a encharcamientos y a hongos del suelo, por lo que no son los más adecuados en terrenos arcillosos y pesados. Para este tipo de suelos, el portainjertos Marilan es el pié más empleado en España, ya que a pesar de tolerar la sequía, es resistente a la asfixia radicular y a los hongos del suelo como pueden ser Armillaria, Rosellinia o Phytophthora, siendo a la vez tolerante a la sequía.

El patrón Marilan aporta estas buenas características del ciruelo Mariana 2624 sobre el cual se injerta una yema de ciruelo Adara, que sirve de madera intermedia para el injerto del cerezo, al ser compatible con este. No obstante, conviene verificar con el técnico o viverista la compatibilidad para la variedad escogida antes de comenzar injertar, evitando así sorpresas futuras. Algunas variedades de cerezo como: Napoleon, Cristalina, Rainier, Sonata o 4-70 no son compatibles con el portainjertos Marilan.

En este caso, la plantación del patrón Marilan se llevó a cabo en diciembre, empleando plantones de vivero a raiz desnuda. Este patrón es conveniente injertarlo de la variedad de cerezo una vez en campo y no en vivero, dejando que adquiera el suficiente desarrollo para que pueda satisfacer adecuadamente las necesidades del cerezo. Tras la plantación se descabezó a una altura de 50-60 cm, época que difiere con los patrones de cerezo, los cuales se descabezan una vez entra en actividad.

A continuación, las labores que se realizaron en verde fueron la eliminación de sierpes y rebrotes, y se fueron destacando los brotes que darán lugar a las futuras ramas principales. En septiembre-octubre se injertaron las yemas de cerezo a ojo durmiente sobre los tres ramos ya formados. Se dispusieron una o dos yemas por ramo, en algunos casos incluso en el tronco, hasta un total de 5 por árbol, de las cuales para la formación en vaso español se escogerán los 4 futuros ramos mejor ubicados.

patron-portainjertos marilan-mariana-adarapatron portainjertos marilan-mariana-adara-2

 patron-portainjertos-cerezo-santa-luciapatron-portainjertos-cerezo-santa-lucia-2

 Arriba izq: portainjertos Marilan recién brotados a mediados de marzo. Arriba dcha: portainjertos Marilan en el que se han conservado tres ramos anticipados que traía de vivero. Abajo izq: En invierno, detalle de las yemas de cerezo injertadas a ojo durmiente, justo antes de mover. Abajo dcha: desarrollo de los 4 ramos al invierno siguiente del injerto*. *Las dos últimas imágenes corresponden a injertos sobre patrones de cerezo por carecer de imágenes específicas de Marilan, pero se realiza exactamente igual y el resultado es el mismo.

 

Durante el periodo de formación, más que intentar vigorizar en exceso los árboles, hemos empleado una fertirrigación moderada, que junto con el estiércol fermentado que se aplicó en invierno, cubren perfectamente las necesidades de la plantación en este primer verde. Se llevaron a cabo algunos tratamientos a base de un fungicida preventivo + insecticida para mantener un estado sanitario óptimo, vigilando las plagas recurrentes más comunes, como puede ser el pulgón, así como enfermedades criptogámicas como el cribado, el cual se trató de forma preventiva.

De forma anecdótica, se realizó una pequeña prueba mediante injerto de yema a ojo velando (injerto de primavera) en el mes junio, con la idea de conseguir los primeros brotes de cerezo en el mismo año y posiblemente adelantar el periodo de formación. Los resultados mostraron al año siguiente que “no por mucho correr se llega antes”, ya que el desarrollo de la planta injertada a ojo durmiente igualó y adelantó en poco tiempo a la brotación resultante de los pequeños ramos formados del injerto de primavera.

Otro hecho es que en primavera habían algunos portainjertos muy desarrollados, en contraste con otros que a finales de mayo apenas habían brotado, los cuales aparte de ser débiles para soportar el vigor del cerezo, tan solo se tuvieron que injertar en el tronco. Por el contrario, en el mes de octubre la plantación gozaba de una uniformidad excepcional, con los tres ramos ya formados durante la primavera-verano, resultando un porcentaje de prendimiento muy bueno y un posterior desarrollo vegetativo adecuado.

Cómo podar frutales: Poda en vaso de pisos

Como podar frutales-poda vaso pisosPrimer artículo de una serie que se publicará acerca de los distintos tipos de poda de frutales, redactados de forma sencilla, con dibujos esquematizados y con la idea de que cualquier tipo de lector, independientemente de los conocimientos que posea, pueda realizar con éxito la poda de formación de sus frutales.

La formación en vaso es el sistema de poda de frutales más habitual y sirve para una amplia gama de especies. La variante que vamos a explicar, el vaso de pisos o vaso de secundarias, es un tipo de poda que se caracteriza por una rápida entrada en producción, aunque requiere un poco más de especialización que el vaso con despuntes. Formaremos el frutal rápidamente, ya que no vamos a despuntar madera destinada a formar la estructura del árbol, sino que las ramas principales van a crecer en longitud libremente. Cada año dejaremos un brote anticipado que dará lugar una rama secundaria, el cual conformará un piso. Formaremos tres pisos y al quinto año despuntaremos las ramas principales tras alcanzar la altura ideal.

La planta frutal de un año viene injertada a 15-25 cm del suelo y tiene un tronco único, de hasta 2,5 metros si es planta de año a raíz desnuda, aunque normalmente el vivero la envía al cliente descabezada a 1,20-1,40 metros para reducir volumen a la hora del transporte.

planta de vivero poda frutales

 

Poda de INVIERNO (Primer año)

En pleno invierno, recién recibido el plantón, se realiza la plantación en el terreno definitivo, y se descabeza el tronco. Previamente, y en todas las labores de poda de frutales, conviene revisar el estado de las tijeras de poda y afilarlas si es necesario, así como proceder a la desinfección de las mismas con lejía para evitar contaminar toda la plantación el primer día.

La altura a la que se haga el corte determinará la altura a la que se formará la cruz, desde la que partirán las ramas principales. Cada especie tiene una altura de tronco idónea, pero como norma general estaríamos hablando de unos 50 cm del suelo: 30- 40 cm en melocotonero y ciruelo, y 40-60 cm en albaricoquero, almendro o cerezo.

En el caso del almendro, dejaremos 1-1,10 metros si tenemos idea de mecanizar la recolección, para que el vibrador del tractor pueda atacar el tronco adecuadamente. Hay otras razones para dejar la cruz a más altura como puede ser el reducir los daños por conejos, jabalíes y otros mamíferos.

planta vivero poda frutales

 

En la poda de formación de ciertos frutales, como el almendro, hay que tener la precaución de una vez realizado este primer corte, eliminar la mayoría de brotes laterales si los hay (brotes anticipados), pero siempre dejando algunos en la parte superior, los cuales se reducen a 3-5 yemas por brote. La finalidad de esta operación no es formar las ramas principales a partir de ellos, como a priori se pueda pensar, ya que estos anticipados son débiles como para formar ramas principales y además en esta especie suelen tender a la horizontalidad. La idea es mantener un cierto número de yemas las cuales fabrican una serie de compuestos hormonales encargados de “llamar a la savia” y propiciar la brotación en primavera.

De no realizarse esta operación adecuadamente, y dejar el almendro “pelado”, el agricultor se puede encontrar en la problemática situación de que llegado el verano el plantón siga verde pero sin brotar, momento en el que los vendedores recibimos la común “llamada veraniega” en la cual la planta siempre es la culpable de todos los males… Ironía aparte, es de vital importancia realizar correctamente las primeras labores de descabezado, despunte y eliminación de anticipados.

 

Poda EN VERDE (Primer año)

Llegada la primavera las yemas más cercanas al corte brotarán dando lugar a varios brotes.

A comienzos de junio realizamos la poda en verde, mediante la cual nos limitaremos a eliminar con la misma mano los brotes del portainjertos si los hay y no tocaremos nada más.

 

Poda de INVIERNO (Segundo año)

Lo que en verano eran brotes ahora se han endurecido (lignificado) y pasan a llamarse ramos. Escogeremos los tres ramos mejor posicionados que formen un ángulo de 120º entre sí, que serán las futuras ramas primarias o principales. A poder ser que no salgan todos a la misma altura, sino separados al menos unos 10 cm. Todo lo que salga del tronco y no sean estos tres ramos se elimina, pasando a continuación las operaciones dentro de cada ramo.

Como norma general no despuntaremos primarias ni secundarias, de hacerlo se hará rebajando a un ramo anticipado. Las secundarias se forman igualmente de ramos anticipados. Vamos a ver como se procede:
Cada uno de los tres ramos tendrá brotes anticipados. Se escoge uno anticipado de cada ramo y se elimina el resto. Este anticipado formará el primer piso. Debe estar insertado en un ángulo de 45º respecto al principal y a 1,20 m del suelo. Al no despuntar los ramos principales la entrada en producción es más rápida. Solo se despuntarían si alguno de los inferiores es más largo que el superior. Se despuntaría preferentemente por un brote anticipado. Al final, el ramo despuntado queda a la altura del más alto.

Poda frutales - 2 añoPoda frutales - 2 año

Poda EN VERDE (Segundo año)

Las operaciones a realizar serán pinzar brotes que miren hacia adentro y eliminar chupones. Si hay frutos también se deben eliminar, ya que el desarrollo de estos frutos va en detrimento de un rápido crecimiento vegetativo que es lo que se persigue en estos primeros años.

 

Poda de INVIERNO (Tercer año)

Seguimos sin despuntar los ramos principales, que ahora con dos años ya son ramas. Solo despuntamos si ocurre lo anteriormente citado. De nuevo eliminaremos brotes que miren hacia adentro.
A 60 cm de la primera secundaria, seleccionamos un ramo en sentido opuesto y a poder ser con un ángulo de 30º que formará nuestro segundo nivel. Todo lo demás se suprime, excepto 3-4 brotes que dejamos a lo largo de las principales, separados un palmo entre sí. No despuntamos secundarias, a no ser que queramos abrirlas, entonces rebajamos sobre un anticipado más horizontal, o a la inversa.

poda frutales 3 año

Poda EN VERDE (Tercer año)

Llegados a este punto estamos ante el dilema de la cosecha. Si dejamos madurar la cosecha tendremos ingresos, si la eliminamos, el árbol tiene más fuerza y completará antes su formación. No hay una norma básica, depende de cada especie y variedad y de cada fruticultor en particular.

 

Poda de INVIERNO (Cuarto año)

Continuamos sin despuntar ramas principales, y escogemos el brote que formará el tercer nivel, esta vez con un ángulo de 60º respecto a la rama principal y abierto (que no sea erecto, que no mire hacia arriba). Como siempre en este tipo de poda, en caso de tener que despuntar ramas principales, porque empezaran a despoblarse o fueran “flojuchas”, rebajaríamos por un ramo anticipado, que mirase hacia dentro o hacia afuera según quisiéramos abrir o cerrar el árbol.

Poda frutales vaso - 4 añoPoda de INVIERNO (Quinto año)

Ahora sí, rebajamos ramas principales por brotes anticipados, ya que no nos interesa tener más altura, y con esta última acción finaliza la poda de formación en vaso de pisos.