Necesidades hídricas de las principales especies frutales
A la hora de escoger el árbol frutal que queremos plantar hay que saber que cada especie requiere de una cantidad mínima de agua necesaria para que además de sobrevivir pueda dar fruta de calidad.
Conocer la pluviometría de la zona para elegir la especie frutal es vital, especialmente si no van a existir aportes externos de agua en forma de riego. Es muy importante fijarse no solo en las precipitaciones anuales, sino también en la distribución de las lluvias a lo largo de año, que nos marcará el periodo de máxima precipitación, así como el de periodo de sequía.
Según las precipitaciones medias anuales tenemos en España dos zonas:
– El norte (Galicia, País Vasco, Cantabria), con precipitaciones superiores a los 1000 mm anuales.
- El resto de la península, con 400-600 mm anuales, incluso menos, 300 mm, en zonas de secano de Murcia y Almería, por ejemplo.
Tengamos en cuenta que en el caso de árboles de hoja caduca, como son la mayoría de frutales a excepción de los cítricos, durante el invierno, la cantidad de agua necesaria es muy baja al estar la planta en parada vegetativa, además de que en dicho periodo el suelo normalmente tiene reservas hídricas suficientes. Cuando aumenta la demanda de agua es precisamente tras el invierno con el inicio de la actividad vegetativa y hasta la maduración del fruto, siendo máxima en los meses de verano, momento en el que aumenta la evapotranspiración a la vez que las precipitaciones son muy bajas. En casos de falta de agua en los que tenemos un periodo de sequía claro, escogeremos variedades tempranas que maduren cuanto antes. En este contexto, es de esperar que un melocotón Catherine que se recolecta en la primera quincena de julio requiera de menos agua que un Calanda, que se recolecta a mediados de septiembre.
Otros factores que hacen que un frutal requiera de más agua son: el calibre del fruto, el vigor del árbol y la producción. Evidentemente, las variedades de fruto de menor calibre requieren de menos agua para engordar el fruto. Por otro lado, en condiciones de escasez de agua optaremos por variedades menos vigorosas y que no sean especialmente productivas, así al haber menos fruto, cada uno de ellos recibirá más agua.
Hay diversos patrones, con sistemas radiculares más o menos potentes y que inducen distintas características a la variedad injertada, como rusticidad, precocidad, vigor, resistencia a enfermedades, etc. Un melocotonero injertado sobre ciruelo necesitará más agua que si se injerta sobre almendro, que tiene un sistema radical mucho más potente, pero un almendro injertado sobre almendro (franco) plantado en el norte de España sufrirá de asfixia radicular con mayor facilidad que injertado sobre ciruelo. Cuidado con esto, porque regar en secano, se riega fácilmente, pero evitar que llueva es imposible.
Tanto para plantaciones comerciales como a nivel de pequeño huerto, lo mejor es contactar con un técnico o viverista, porque cada año salen nuevas variedades y patrones, que se adaptan a un sinfín de situaciones. Agrologica dispone de una amplia gama variedades frutales, sobre los que podéis pedir presupuesto y asesoramiento sobre la elección varietal y la combinación de portainjertos (Publicidad).
No debemos olvidar que la lluvia puede también puede acarrear efectos negativos que hay que prever, evitando en la medida de lo posible que las lluvias coincidan con dos periodos fundamentales: polinización-cuajado y maduración-recolección. Una lluvia caída sobre cerezo en el momento de la recolección supone el rajado de los frutos (cracking), hecho que se agrava con las variedades tempranas (Cristobalina, Primulat, Burlat, Early Bigi,…), especialmente si están plantadas a bajas altitudes. Por otro lado, más lluvia significa más humedad, y con ello más hongos, aumentando la frecuencia de los tratamientos fitosanitarios, que si estamos próximos a la recolección muchas veces ni podremos dar. Por otro lado, lluvias más o menos intensas durante la madurez de la fruta, provocan de forma general caída de frutos, especialmente en especies de fruto grande, como el melocotón.
La siguiente tabla recoge las necesidades de agua de los distintos cultivos frutales expresadas en mm anuales. Recordemos que un milímetro de agua equivale a 1 L/m2. Los cultivos están ordenados en función de su resistencia a la sequía.
| Pluviometría (mm) | Especie frutal |
| Frutales resistentes a la sequia válidos para secano | |
| 150-200 | Tapenera |
| 200-300 | Chumbera |
| 300 | Olivo para aceite |
| 300-350 | Pistachero |
| 350 | Almendro |
| 350 | Vid de vinificación |
| 350 | Cerezo, albaricoquero y melocotonero tempranos |
| 350 | Albaricoquero temprano |
| 350 | Melocotonero temprano |
| 350 | Ciruelo temprano |
| 400-600 | Higuera |
| 450-600 | Nispero |
| 500 | Algarrobo |
| Frutales tolerantes a la sequía. Se recomienda dar riego de apoyo | |
| 450 | Uva de mesa |
| 450-650 | Jinjolero (azufaifo) |
| 500 | Olivo de verdeo |
| 500-600 | Cerezo, albaricoquero y melocotonero |
| 500-600 | Peral y manzano |
| 500-650 | Granado |
| 600 | Caqui |
| 600-800 | Grosellero |
| 650 | Membrillero |
| 700 | Nogal |
| 700 | mango |
| Frutales sensibles a la sequía, que precisan de riego obligatorio | |
| 750 | Cerezo, albaricoquero y melocotonero tardíos |
| 750 | Peral y manzano tardíos |
| 750 | Aguacate |
| 750 | Chirimoyo |
| 800-1300 | Zarzamora |
| 900-1200 | Cítricos |
| 1000-1200 | Frambueso |
| 1800 | Papaya |
| 2000 | Kiwi |
| 2500-3000 | Avellano |
Para terminar, señalar que además del agua, otro condicionante fundamental a la hora de diseñar una plantación frutal es la temperatura (horas de frío, calor, y resistencia a bajas temperaturas), aspecto sobre el cual nos centraremos en próximos artículos.
Polinizadores más adecuados en almendro según variedad
Tradicionalmente en nuestro país la polinización ha supuesto un problema en el cultivo del almendro, ya que no se le ha dado la importancia que realmente merece. Para que una plantación de almendros tenga éxito, uno de los factores principales a tener en cuenta es la elección de la variedad o variedades desde el punto de vista de una correcta polinización que asegure la rentabilidad del cultivo.
Las variedades tradicionales dan almendra de gran calidad, pero son autoincompatibles (o autoestériles), su propio polen no es viable, necesitando el polen de una distinta variedad para poder dar fruta (polinización cruzada). Por este motivo, si optamos por variedades tradicionales, necesariamente escogeremos aquella combinación cuya floración sea lo más cercana posible para conseguir un máximo solape en el tiempo, o bien optaremos por variedades autofértiles o autocompatibles, es decir, que sean capaces de autopolinizarse, pudiendo plantar todos los árboles de la misma variedad (aunque a veces se recomiendan asociaciones aún en variedades autofértiles).
La típica combinación de Desmayo Largueta con Marcona, no deja de ser imperfecta debido a que cuando Desmayo Largueta florece, a Marcona todavía le faltan horas de calor para iniciar la floración, de manera que no hay solape de floraciones y la cosecha se resiente. Un problema añadido es que la mayoría de variedades tradicionales son de floración temprana, por tanto sensibles a heladas.
Desde la década de los ochenta se han ido introduciendo variedades de almendro autofértiles y de floración tardía, que solucionan el problema de la polinización y reducen el riesgo de heladas, como fue en su día la variedad Guara. Los principales centros de investigación españoles (CEBAS de Murcia, IRTA de Cataluña, CITA de Aragón) y extranjeros (INRA de Francia) encaminan sus investigaciones a continuar obteniendo variedades autocompatibles con características mejoradas; resistencia a distintas enfermedades, distintos portes arbóreos (crecimiento erecto o abierto), distintas fechas de maduración, y de floración incluso extra tardía, posibilitando el cultivo del almendro en zonas donde antes era técnicamente imposible. Las principales variedades que se emplean hoy en día, tanto tradicionales como modernas, y sus características en cuanto a polinización, floración y recolección, las hemos tratado de recoger en la tabla siguiente:
| Variedad cultivada | Polinizador recomendado | Floración | Maduración |
| Antoñeta | Autofértil | Tardía | Temprana |
| Atocha | Autoincompatible; otras de floración media a temprana | Media-temprana | Tardia |
| Ayles | Autofértil | Tardía | Media |
| Belona | Autofertil | Tardía | Media |
| Blanquerna | Autofértil | Media | Temprana |
| Cambra | Autofértil | Tardía | Temprana |
| Carrero | Autoincompatible; Marcona, y otras de floración media-tardía | Media-tardía | Temprana |
| Constantí | Autofertil, aunque mejora con: Vairo, Glorieta, Francolí, Guara | Tardía | Media |
| Cristomorto | Autoincompatible; Glorieta, Cambra y otras de floración tardía | Tardía | Media |
| Desmayo largueta | Autoincompatible; Ramillete y otras de floración muy temprana | Muy temprana | Tardía |
| Desmayo rojo | Autoincompatible; otras de floración temprana a muy temprana | Temprana-muy temp. | Media |
| Diamar | Autofértil | Muy tardía | Temprana |
| Doble Fina | Autoincompatible; Marcona, Blanquerna y otras de floración media | Media | Media |
| Esperanza | Autoincompatible; otras de floración temprana | Temprana | Media |
| Felisia | Autofértil | Muy tardía | Media |
| Ferraduel | Autoincompatible; Ferragnes, Lauranne, Guara, y otras de floración tardía | Tardía | Tardía |
| Ferragnes | Autoincompatible; Ferraduel, Lauranne, Guara, y otras de floración tardía | Tardía | Media |
| Francoli | Autoincompatible; Glorieta, Ferragnès y otras de floración tardía | Tardía | Media-temp. |
| Freygulio | Autoincompatible; otras de floración tardía | Tardía | Media |
| Garrigues | Autofertil | Media-temprana | Media |
| Genco | Autofértil | Media-tardía | Media |
| Glorieta | Autoincompatible; Masbovera, Francolí, Ferragnes, Cambra y otras de floración tardía | Tardía | Media |
| Guara | Autofértil | Tardía | Temprana |
| Jordana | Autoincompatible; otras de floración muy temprana | Muy temprana | Muy temprana |
| Jordi | Autoincompatible; otras de floración temprana | Temprana | Media |
| Lauranne | Autofertil | Tardía | Media |
| Marcona | Autoincompatible; Blanquerna, Planeta, Pajarera, Ramillete, Doble fina, Carreró, etc. | Media-temprana | Media |
| Mardía | Autofertil | Muy tardía | Temprana |
| Marinada | Autofértil (comun mezclar con Tarraco) | Muy Tardía | Media |
| Marta | Autofértil | Tardía | Media |
| Masbovera | Autoincompatible; Glorieta, Francolí, Ferragnes y otras de floración tardía | Tardia | Media |
| Moncayo | Autofertil | Muy tardía | Media |
| Pajarera | Autoincompatible; Blanquerna, Planeta y otras de floración temprana | Temprana | Tardía |
| Penta | Autofértil | Muy tardía | Temprana |
| Pep de Juneda | Autoincompatible; otras de floración temprana | Temprana | Tardía |
| Peraleja (Cartagenera) | Autoincompatible; otras de floración temprana | Temprana | Media |
| Planeta | Autoincompatible; Ramillete, Doble Fina y otras de floración temprana | Temprana | Temprana |
| Ramillete | Autoincompatible: otras de floración temprana | Temprana | Temprana |
| Rof | Autoincompatible: otras de floración media | Media | Temprana |
| Rumbeta | Autoincompatible: otras de floración media | Media | Temprana |
| Soleta | Autofertil | Tardía | Media |
| Tardona | Autofertil | Muy tardía | Media |
| Tarraco | Autoincompatible: Marinada y otras de floración tardía | Muy tardía | Media |
| Tuono | Autofértil | Tardia | Media-temp. |
| Vairo | Autofertil (mejora con Constantí, Glorieta, Francolí, Guara) | Tardia | Temprana |
| Verd | Autoincompatible; otras de floración media | Media | Media |
Tras la correcta elección varietal, solo queda una recomendación para conseguir la máxima producción. El polen del almendro es demasiado pesado, por lo que no puede ser transportado por el viento, siendo esta labor de los insectos. Estos insectos son básicamente abejas silvestres, las cuales están cada día más mermadas por causas naturales (el ácaro Avarroa) y por la mano del hombre (uso de pesticidas, especialmente en floración). Por ello es muy recomendable disponer 4-6 colmenas por hectárea.
Principales patrones en cítricos: Características y tabla.
De cultivarse cítricos de semilla, habría que esperar a que la planta finalizase su periodo juvenil antes de dar fruta, que en algunos casos estaríamos hablando de hasta 10 años, es por ello que se emplean patrones o portainjertos.
El primer patrón que se utilizó fue el naranjo dulce (Citrus sinensis), cuyas raíces son muy sensibles a Phytophthora, hongo que arraso las plantaciones años atrás. Este problema se solucionó injertando sobre naranjo amargo (Citrus aurantium), que adquirió tanta importancia que en 1957, cuando se detectó el virus de la tristeza (CTV), el 95% de los árboles se encontraban injertados sobre amargo. El naranjo amargo injertado bajo naranjo dulce resultaba, y lo es, muy sensible al virus (no ocurriendo lo mismo cuando se injerta bajo limonero), de manera que causó estragos en toda la citricultura española. A partir de ese momento comenzó a sanearse todo el material vegetal y a injertarse en la década de los 70 sobre los nuevos patrones, mayoritariamente citranges, que solucionarían el problema.
Estos hechos evidencian que la citricultura actual no se podría concebir sin el uso de patrones o portainjertos, siendo determinante la correcta elección de los mismos, los cuales deben reunir el mayor número posible de ventajas según la zona donde se van a ubicar, teniendo en cuenta que no existe el patrón perfecto. Los portainjertos más relevantes hoy en día son:
Citranges
El citrange Troyer es un patrón vigoroso y productivo, adelanta la entrada en producción y la maduración del fruto. Tolera tristeza, resiste Phytophthora, pero no Armillaria o Exocortis.
Ha ido perdiendo importancia por haber sido prácticamente sustituido por el citrange Carrizo, el cual a pesar de ser similar, es un poco mejor en todo, especialmente en producción, aunque sigue siendo sensible al hongo Exocortis.
Los citranges no son especialmente tolerantes a la caliza, dando síntomas de clorosis férrica con contenidos de caliza activa superiores al 8,5-10%, o un 25% de carbonatos totales. Resisten salinidad de hasta 3000 mmhos/cm2 y 350 ppm. de cloruros, menos que Cleopatra.
Al ser híbridos de Poncirus trifoliata, el cual tiene gran resistencia al frío, los citranges comparten esta característica.
Tienen buena afinidad con todas las variedades de naranjo, mandarino y pomelo y presenta problemas con algunos limoneros, especialmente eureka.
Citrumelo
El Citrumelo (hibrido de pomelo y P. trifoliata) también apareció en la década de los 70 como patrón más resistente a hongos como Xypoloporosis entre otros, y resistente a asfixia radicular. Por su acusada sensibilidad a la caliza no ha tenido mayor repercusión. Con todo, tiene una buena ventaja que el atraso en maduración que sufre la cosecha, característica importante si se opta por ganar dinero con variedades tardías. El más empleado es el Swingle citrumelo (CPB-4475).
Citrus volkameriana
Es un híbrido de limonero, el cual induce un gran vigor, y a su vez, la producción de los pies injertados sobre este patrón da las mayores cosechas con diferencia, aunque la calidad parece ser que es un poco inferior. Tiene buena resistencia a la caliza y moderada a la salinidad, y como citrange, adelanta algo la cosecha. Como puntos negativos señalar que es sensible a Phytophthora y al frío.
Mandarino ‘Cleopatra’
Su empleo es en los suelos más calizos y/o salinos, ya que es el patrón más resistente a la clorosis férrica y a la salinidad. Tiene el inconveniente de que es bastante más sensible a Phytophthora que otros, requiriendo de suelos sueltos y nada encharcadizos.
Forner Alcaide nº5
Patrón semienanizante, más tolerante a caliza y salinidad que carrizo y adelanta algo más la maduración respecto a carrizo. Tolera tristeza, es bastante resistente a Phytophthora y a nematodos.
Forner Alcaide nº418
Es enanizante, reduciendo en un 75% el tamaño final del árbol, empleándose en plantaciones de alta densidad. Es más resistente a salinidad que carrizo, pero más sensible a caliza, Phytophthora y nematodos.
Los patrones de limonero son básicamente dos: Citrus macrophylla y naranjo amargo. Ambos patrones son sensibles a tristeza si se injertan bajo naranjo, pero tolerantes si se hace sobre limonero. El primero es un híbrido ampliamente empleado en la actualidad por dar una rápida y buena producción. El naranjo amargo es un patrón válido para todo tipo de suelos, por ello todavía se utiliza, aunque es superado por C. macrophylla. El naranjo amargo es también conocido por la mala afinidad que tiene con limonero Verna, donde produce el característico miriñaque en la zona de unión del injerto.
Polinizadores más adecuados en cerezo según variedad
En los últimos años se ha venido produciendo una importante renovación en cuanto a variedades de cerezo, bastantes de ellas de importación, en detrimento de las tradicionales como Burlat, con las que se pretende aumentar la rentabilidad del cultivo. Uno de los objetivos de estas nuevas plantaciones es el de atajar el problema del marcado carácter de incompatibilidad en cuanto a polinización se refiere.
Para los profanos en el tema, respecto a su polinización, las variedades de cerezo al igual que otros frutales, como el almendro, pueden ser autofértiles (autocompatibles) o autoincompatibles. En el primer caso, la planta es capaz de polinizarse con el polen de su propia variedad, mientras que en variedades autoincompatibles es necesario una variedad polinizadora compatible para obtener fruto.
En este ámbito, es muy escuchado el tema de las variedades universales (Lapins, Sunburst,…) y la creencia popular: “tengo un cerezo o una plantación con nula o baja producción, bien abonado y con sus horas frío cubiertas, por lo que el problema como es de polinización, le ponemos un universal y asunto arreglado”.
El polen de esas variedades “universales”, podría ser viable para la variedad a polinizar, es decir, intercompatible, pero… ¿coinciden en floración ambas especies? Si la respuesta es no, por muy universal que sea, difícilmente se obtendrá cosecha.
Técnicamente, la floración es el periodo que abarca desde la apertura de la primera flor hasta las caída de los últimos pétalos, momento que tiene un periodo central de plena floración, que debe solaparse con el de la variedad polinizadora. A diferencia de otros frutales, como el manzano, que con un 5% de flores polinizadas da una buena producción, el cerezo exige al menos un 50% de flores adecuadamente polinizadas para dar una cosecha en condiciones, por lo estamos ante un asunto de vital importancia.
Con esta introducción quería presentar la siguiente tabla de polinización de variedades, donde se relaciona cada una de las variedades de polinización cruzada con sus polinizadores más adecuados. Se ha ido confeccionando para tener toda la información de libros, artículos técnicos, notas, catálogos de variedades en un solo documento, abarcando desde las tradicionales a las variedades de vanguardia. Es una tabla que nunca tiene fin, de manera que si se ha escapado alguna referencia animo a participar en el blog.
Tabla 1. Polinizadores recomendados según variedad de cerezo.
| Variedad cultivada | Polinizador recomendado |
| 13 N 7-19 | Autofértil |
| 13S 3-13 | Van |
| 4-74 | Marvin, Ruby, Garnet |
| 484 | Prime Giant, Ruby, Garnet |
| 5-22 | Autofértil |
| Ambrunés (Picota) | Pico colorado, Van, Moreau, Tigre, Ramon Oliva |
| Arcina | Primulat, New Moon, Sweetheart, Stark Hardy Giant, Burlat, Rainier, Coralise, Celeste, Early Van Compact, Marvin, Arcina, Bigalise, Van, Napoleón, Rainier, Burlat |
| Badacsony | Burlat, Van, Rainier, Arcina, Summit, Canada Giant |
| Bigalise | Burlat, Stark Hardy Giant, Van |
| Bing | Van, Stella, Hedelfingen, Burlat |
| Black Star | Autofértil |
| Brooks | Burlat, Coralise, Garnet, Sonata, Stark Hardy Giant, Van |
| Burlat | Bigalise, Coralise, Primulat, Rainier, Stark Hardy Giant, Napoleón, Garnet, Badacsony, Arcina, Brooks, Guillaume, Heldelfingen, Reverchon, Van |
| Canada Giant (Sumgita) | Badacsony |
| Cashmere | Autofértil |
| Celeste (Sumpaca) | Autofértil |
| Chelan | Bing, Index, Ruby, Sweet Heart, Lapins, Cashmere, Rainier, Sweetheart, Van |
| Columbia | Autofértil |
| Compact stella | Autofértil |
| Coralise (Early Big) | Arcina, Burlat, Brooks, Garnet, Precoz Bernard, Lapins, New Moon, Starky Hardy Giant, Sweet Heart, Celeste, Cashmere, Primulat, Rainier, Van |
| Cristalina (Sumnue) | Bing, Skeena, Rainier, Sunburst, Tieton |
| Cristobalina | Autofértil |
| Duroni 3 | Summit, Sunburst, Tardive, Reverchon, Regina |
| Duroni primi | Burlat, Moreau |
| Earlise (Early Lory, Rivedel) | Garnet, Precoz Bernard, Lapins, New Moon, Sweetheart, Primulat, Celeste, Cashmere, Primulat, Ruby |
| Early Star | Autofértil |
| Early Van Compact | Arcina, Burlat, Garnet, Lapins, Precoz Bernard, New Moon, Stark H. Giant, Sweetheart, Marvin |
| Ferrovía | Giorgia |
| Garnet | Brooks, Earlise, Early Van Compact, Marvin, Van, Burlat, Lapins, New Moon, Harcy Giant, Ruby, Sweetheart |
| Giant Red (Mariant) | Van, Lapins |
| Giorgia | Ferrovía |
| Glacier | Autofértil |
| Guillaume | Van, Burlat, Hedelfingen, Napoleón |
| Hedelfingen | Burlat, Van, Stark H. Giant, Summit, Bing, Stella, Sam, Badacsony, Napoleón, Guillaume,Vignola, reverchon |
| Hudson | Skeena, Sunburst |
| Index | Autofértil |
| Kordia | Regina, Sandra Rose, Sylvia, Symphony |
| Lambert | Van, Sam, Badacsony, Napoleón, Summit, Rainier, Stella |
| Lapins | Autofértil |
| Lariam | Van, Stark Hardy giant, Lapins, Napoleón |
| Liberty Bell | Autofértil |
| Marmotte | Moreau |
| Marvin Niram (4-70) | Arcina, 4-74, 4-75, Celeste, Precoz Bernard, Early Van Compact, Ruby, Garnet, New Moon, Van |
| Moreau | Marmotte, Napoleón, Stella, Tigre, Ramon Oliva |
| Napoleón | Burlat, Hedelfingen, Van, Lambert, Guillaume, Rainier |
| Navalinda | Van |
| New moon Sumini (picota) | Earlise, Primulat, Ruby, Garnet, Lapins, Sweetheart, Early Van Compact, Marvin, Arcina |
| New star | Autofértil |
| Olympus | Bing, Lambert, Sam |
| Pico colorado (Picota) | Ambrunés, Pico Negro |
| Pico limon negro (Picota) | Pico Colorado, Ambrunés, Pico Negro |
| Pico negro (Picota) | Pico Colorado, Ambrunés. |
| Precoz Bernard | Napoleón, Garnet, Hedelfingen, Guillaume |
| Prime Giant | Variedad sustituida por Early Red |
| Primulat (Ferprime) | Arcina, Burlat, Earlise, New Moon, Sweetheart, Van |
| Rainier | Arcina, Bing, Burlat, Index, Lapins, Sam, Star Hardy Giant, Van, Napoleón |
| Ramón Oliva | Moreau, Marmotte, Tigre, Ambrunés |
| Regina | Hedelfingen, Kordia, Sam, Sandra Rose |
| Reverchon | Hadelfingen, Burlat, Guillaume, T. de Vignola |
| Ruby | Earlise, Garnet |
| Sam | Summit, Van, Lambert |
| Samba (Sumste) | Autofértil |
| Sandra Rose | Autofértil |
| Santina (Picota) | Autofértil |
| Skeena | Autofértil |
| Sommerset | Celeste |
| Sonata (Sumtela) | Autofértil |
| Star | Van, Sam |
| Stark Hardy Giant (Starking) | Burlat, Arcina, Bigalise, Brooks, Celeste, Coralise, Van, Badacsony, Rainier, Hedelfingen |
| Starkrimson | Autofértil |
| Stella | Autofértil |
| Sumele | Autofértil |
| Summer Charm (Staccato) | Autofértil |
| Summerset | Lapins, Sweetheart |
| Summit | Van, Sunburst, Hedelfingen, Badacsony, Reverchón, Stark Hardy Giant, N. Meched, T. Vignola |
| Sunburst | Autofértil |
| Sweet Early | Autofértil |
| Sweetheart (Sumtare) | Autofértil |
| Sylvia | Autofértil |
| Symphomy | Autofértil |
| Talaguera brillante | Napoleón |
| Tieton | Bing, Index, Lapins, Rainier, Sweetheart, Van |
| Tigre | Moreau, Ramon Oliva, Ambrunés |
| Ulster | Bing, Burlat, Hedelfingen, Lambert, Napoleón, Rainier, Van |
| Van | Arcina, Bigalise, Burlat, Brooks, Celeste, Coralise, Guillaume, Marvin, Napoleon, Primulat, Rainier, Stark hardy Giant, Stella, Summit |
| Vignola | Hedelfingen Summit, Sunburst, Reverchon |
Cálculo práctico de la cantidad de materia orgánica a aportar a un suelo
Calcular la cantidad de materia orgánica que debemos aportar a nuestros cultivos es una cuestión que empezamos a barajar especialmente a partir de estas fechas y que vamos a intentar resolver en este artículo.
A pesar de las recomendaciones que se dan, la materia orgánica hoy en día está infravalorada por parte de algunos agricultores, que no saben que este elemento constituye la verdadera fertilidad del suelo, ya que además de mejorar las propiedades del mismo, aumenta la despensa de alimentos del suelo, haciendo que este pueda retener más nutrientes. Un buen plan de abonado no debe obviar un conveniente aporte orgánico, si no, la fertilización posterior a base de abonos minerales, no va a tener la eficacia esperada en términos de rendimiento de cultivo.
Cuando incorporamos al suelo un abono orgánico del tipo que sea, este se descompone gracias al conjunto de seres vivos que habitan el suelo (lombrices, bacterias, insectos, etc.). El residuo formado a partir del metabolismo de estos, junto con sus propios cuerpos y restos vegetales que puedan haber en el suelo, forman el humus, proceso conocido como humificación.
El humus como tal, no puede ser absorbido por la planta. Antes de ello, y de forma muy lenta (1-3% anual), el humus se va transformado en elementos minerales, ahora sí asimilables por el vegetal. Este proceso se denomina mineralización y explica el hecho de que un buen aporte de materia orgánica al principio del ciclo de cultivo asegure una excelente fertilización al ir liberando al suelo los nutrientes de forma continuada.
Como la materia orgánica tiene que pasar por todos estos procesos antes de estar disponible para la planta, el aporte se realiza unos meses antes de que el cultivo entre en vegetación, siendo muy común realizar esta práctica durante el invierno en cultivos leñosos.
En cualquier finca comercial que se precie, los cálculos de abonado no se hacen a ojímetro, sino que se parte de un análisis de suelo previo, que nos va a indicar la cantidad de elementos a aportar en nuestro plan de abonado, en este caso, materia orgánica.
El resultado del análisis de nuestro cliente nos da un contenido en materia orgánica del 0,8%, un nivel bastante bajo. La finca se llevaba años abonando por la vía rápida, únicamente a base de sacos de fertilizante mineral, con incorporación directa al terreno. Este hecho unido a un laboreo excesivo del terreno, que oxigena el suelo y aumenta la tasa de mineralización de la poca materia orgánica que pueda existir, explica el motivo del empobrecimiento del suelo .
Nuestro objetivo va a ser conseguir aumentar los niveles de materia orgánica hasta el 1,2%, un nivel aceptable de forma general para la mayoría de cultivos. Adelantamos que va a haber que agregar mucha materia orgánica, por lo que tal vez tengamos que hacer los aportes en varias veces.
La mayor parte de las raíces de nuestro cultivo se encuentran en los primeros 20 cm (existen tablas al respecto para cada especie), de manera que desde la superficie hasta los 20 cm de profundidad deberá haber un contenido del 1,2% de materia orgánica.
Nos decantamos por emplear como fuente de materia orgánica, estiércol, y para calcular la cantidad de este a aportar, a partir de ahora materia fresca (MF), aplicaremos la siguiente fórmula que vamos a ir explicando:
MF=(S x p x Da x %Mo) / (%ms x k1)
Los tres primeros valores nos dan a conocer la masa de suelo sobre la que vamos a realizar la labor. La parcela tiene una superficie (S) de una hectárea (10.000 m2) nuestra profundidad (p) será de 20 cm, que expresamos en metros (0,2 m). También sabemos que la densidad (Da) de la mayoría de suelos suele tener un valor de alrededor de 1,35.
Seguidamente conocemos que el porcentaje de materia orgánica (% Mo) que vamos a agregar es del 0,5% (queremos llegar al 1,2% y partimos del 0,7%), que a efectos de la fórmula sería: 0,5%=0,5/100=0,005. Esta cantidad la vamos a aportar a la masa de suelo arriba considerada.
Finalmente para conocer los dos últimos valores que son el porcentaje de materia seca (% ms) y el coeficiente isohúmico (K1), empleamos la siguiente tabla, donde las cifras para estiércol bien hecho son 25% (0,25) y 0,45 respectivamente. La tabla ha sido muy simplificada para obtener unos datos de referencia orientativos de forma sencilla.
Tabla 1: Coeficiente isohúmico (K1) de diversos productos empleados como abono.
| K1 | % m.s | |
| Estiércol bien descompuesto | 0,45 | 22,5 |
| Estiércol pajoso | 0,3 | 27,5 |
| Orujo de uva | 0,4 | 30 |
| Residuos de cosecha (secos) | 0,15 | - |
| Residuos de cosecha (verdes) | 0,25 | 17,5 |
| Residuos vegetales pajosos | 0,11 | - |
| Paja de trigo | 0,15 | 75 |
Finalmente sustituimos valores en la fórmula anterior:
MF= 10.000 x 0,2 x 1,35 x 0,005 / 0,25 x 0,45;
MF= 10,8/0,1125= 96 Tm/Ha
y obtenemos que la cantidad de estiércol necesario para restituir los valores de materia orgánica que maximicen el rendimiento de nuestra cosecha es de 96.000 Kg por hectárea. En los siguientes años nos limitaremos a mantener el balance húmico equilibrado, restituyendo al suelo la cantidad de materia orgánica que se ha mineralizado, que suele ser del 1 al 3% anual de la cantidad total existente en el suelo. Si se incorporan los restos de cosecha, ya estamos aportando materia orgánica a deducir de la cantidad prevista a aportar.
Deficiencias y excesos nutricionales en tomate: síntomas y corrección
La fertilización tiene un papel fundamental en la producción de tomate, al ser un cultivo que necesita buenas cantidades de ciertos elementos en fases puntuales, de manera que en nuestro plan de abonado resulta primordial aportar los nutrientes necesarios en el momento adecuado, y en caso de detectar una deficiencia corregirla a tiempo.
La carencia o exceso de un elemento puede expresarse de una forma muy distinta según el cultivo, incluso en especies del mismo género, por eso nos vamos a centrar específicamente en el tomate.
Sabiendo esto, vamos a hacer una primera distinción según la edad de la hoja, distinguindo entre hojas viejas y hojas jóvenes. Los síntomas en las primeras son a consecuencia de la falta de nutrientes móviles: N, P, K, y Mg, que van a desplazarse a la zona de crecimiento, mientras que cuando los síntomas se observen inicialmente en hojas jóvenes, estaremos ante deficiencias de elementos inmóviles: Fe, Mn, Ca, B, o de escasa movilidad: Zn, Cu, S.
Tras estas consideraciones previas vamos a enumerar los síntomas de las deficiencias y fitotoxicidades por exceso de los principales elementos.
Deficiencia
Las hojas viejas son las primeras en amarillear, de forma uniforme, incluidos los nervios. Las nuevas palidecen y son más pequeñas. La planta manifiesta falta de vigor, aumenta la abscisión de flores, da frutos de menor calibre, y hay fallos en el cuajado.
Interpretación de análisis foliar: Niveles en hoja por debajo del 2% se consideran bajos.
Exceso
Estimula el crecimiento vegetativo, provoca la caída de flores, una maduración irregular y se resiente la producción. Además puede producir deficiencia de K o Mg.
Corrección
Abonado nitrogenado en forma de nitratos (nitrato amónico, nitrato calcico, nitrato potásico), urea, soluciones N-P-K,…y a largo plazo, matera orgánica, que asegura un aporte continuado de N.
Deficiencia
Con una deficiencia importante de este elemento, se observa en hojas viejas unas tonalidades púrpuras intervenales y también sobre el envés. La planta toma un aspecto raquítico, crece lentamente y se produce un retraso en la fase de maduración.
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 0,1%
Exceso
En exceso puede bloquear ciertos elementos antagonistas como Fe, Zn o Cu.
Las bajas temperaturas pueden acarrear una mala asimilación del fósforo, hecho común por ejemplo en semilleros de tomate en invierno.
Corrección
Normalmente se aplica un abonado de fondo con algún fertilizante fosforado: superfosfato de cal, fosfato monoamónico (MAP), fosfato monopotásico (MKP), ácido fosfórico, fosfatos naturales, etc.
Deficiencia
Deficiencia común durante la fase de cuajado del fruto, cuando la demanda de potasio es más elevada. El síntoma es el amarilleamiento del borde de las hoja, primero las viejas, que más tarde sufren una necrosis marginal curvándose hacia arriba. Paralelamente los nervios pueden tomar una coloración parduzca.
En el fruto se producen varias fisiopatías que se caracterizan por producir una maduración irregular a lo largo de la superficie del fruto, por la aparición de una mancha amarillenta en forma de estrella en
el ápice del fruto, etc. Las más conocidas son el abanderado o tomato irregular rippening (TIR) y el blotchy ripenning. El origen de estas fisiopatías no son únicamente nutricionales (carencia de potasio o exceso de nitrógeno), ya que ciertos virus, como el del bronceado del tomate (TSWV), o la misma picadura de mosca blanca, pueden ser la causa de las mismas.
Con la carencia de potasio se resiente la floración, a la vez que disminuye la calidad del fruto, ya que este elemento tiene influencia directa sobre la calidad del fruto.
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 2
Exceso
De igual modo que el elemento anterior, bloquea elementos tales como el hierro, zinc magnesio o manganeso.
Corrección
Nitrato potásico, sulfato potásico, fosfato monopotásico,…
Deficiencia
Clorosis intervenal en hojas, permaneciendo los nervios verdes, pudiendo adquirir estos un tono marrón. Las primeras hojas afectadas son las adultas situadas en el centro de la planta y rápidamente se puede extender el síntoma a hojas jóvenes.
En fruto, los desequilibrios entre Ca y Mg provocan una fisiopatía denominada tip.
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 0,4%
Exceso
Elevadas cantidades de potasio y calcio pueden causar deficiencia de magnesio.
Corrección
Via foliar, aplicados al suelo o en fertirrigación: nitrato magnésico, sulfato de magnesio, dolomita, magnesio quelatado,o cualquier corrector de microelementos con Mg en su composición.
Deficiencia
La carencia de calcio es bastante común y las plantas afectadas reducen su vigor, los bordes de hojas jóvenes se necrosan y se curvan en forma de cuchara. No obstante, el síntoma más característico es la pudrición apical de frutos.
La pudrición apical o blossom end rot (BER) se asocia a un déficit hídrico y/o a una excesiva evapotranspiración, a consecuencia de humedades bajas y temperaturas altas, hecho que produce una mayor velocidad de crecimiento, demandando la planta más nutrientes. El calcio al ser un elemento escasamente móvil, no es capaz de satisfacer la rápida demanda en todo el vegetal, por lo que los extremos de los frutos en crecimiento se pudren.
Condiciones de elevada salinidad agravan el problema al quedar bloqueada la asimilación de Ca y otros elementos.
Debemos asegurar una buena dotación de calcio en nuestro plan de abonado, especialmente en hidroponía.
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 2%
Corrección
Pulverización foliar o aplicación al suelo con nitrato cálcico, o bien calcio quelatado, durante el crecimiento vegetativo rápido, cuajado del fruto y hasta la recolección. Se puede incorporar caliza en los suelos donde sea posible.
Deficiencia
Su carencia no es muy común ya que el agua de riego, los fertilizantes y el propio suelo suelen contener cantidades más que necesarias para el desarrollo del cultivo. Las hojas amarillean de forma generalizada, al igual que en nitrógeno, aunque de forma más pronunciada en hojas jóvenes. Los peciolos se vuelven rosados.
Interpretación de análisis foliar: nivel normal es aquel comprendido entre 0,2-0,4%
Exceso
Puede provocar fitotoxicidad en hojas, sobre las que aparecen unas manchas amarillas que posteriormente se necrosan. La planta evidencia una falta de crecimiento.
Corrección
De darse esta carencia, se puede corregir aplicando azufre al suelo o cualquier fertilizante que contega sulfato. Hay fertilizantes líquidos expresamente fabricados para solventar esta deficiencia a base de azufre, solo o en combinación de otros elementos para aplicación foliar o fertirrigación.
Deficiencia
Clorosis férrica; amarilleamiento de hojas, quedando los nervios verdes. Aparece inicialmente en hojas jóvenes. También se produce un aborto de flores y un escaso desarrollo vegetal.
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 80 ppm
Corrección
Quelato de hierro vía foliar, en fertirrigación, directamente al suelo o al medio hidrópónico.
Deficiencia
Aparecen manchas intervenales amarillas, con necrosis final aunque los nervios permanecen verdes. Las hojas son más pequeñas, síntoma que sirve para diferenciar esta carencia de la de hierro
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 15 ppm.
Corrección
Como en casos anteriores, se emplea un corrector de carencias a base de zinc, aunque son muy comunes las mezclas de Mn + Zn, Bo + Mn + Zn, etc., aplicando de una vez varios microelementos.
Deficiencia
Un suministro deficiente de este elemento produce manchas amarillas internerviales que posteriormente se necrosan. Aparece inicialmente en hojas jóvenes. También se observa una reducción de la floración.
Exceso
Es poco común, a veces observable en un manejo inadecuado de la fertirrigación al aplicar aguas demasiado ácidas o en suelos con un pH inferior a 5,5.
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 30 ppm.
Corrección
Empleando un corrector a base de manganeso igual que en casos anteriores.
Deficiencia
En hojas los síntomas comienzan por una ligera clorosis generalizada con tonos púrpura y posterior necrosis apical. Los meristemos de crecimiento se marchitan y mueren. En floración provoca caída de flores y falta de cuaje. En fruto pueden aparecer surcos, acorchados, y maduración irregular tal como ocurría con el calcio, ya que ambos forman parte de la pared de las células.
Interpretación de análisis foliar: nivel bajo – < 15 ppm.
Corrección
Aplicación foliar o vía agua de riego con boro quelatado, en pleforación.
Deficiencia
Su carencia es muy poco común, tan solo en suelos por debajo de pH 5, y viene asociada a la de N, ya que el Mo interfiere transformando el nitrógeno mineral absorbido por la planta en nitrógeno orgánico para formar proteinas, por lo que una deficiencia de Molibdeno acarrea de forma indirecta una carencia de nitrógeno. Los síntomas son similares; clorosis general con posibles zonas necrosadas en hojas y bordes curvados hacia arriba, primero en las adultas.
Corrección
Se corrige aplicando tanto en pulverización como en fertirrigación un corrector de carencias a base de molibdeno, que suele incorporar otros microelementos en su composición, o bien aplicando molibdato de amonio al suelo a dosis muy bajas, (de gramos por hectárea), según las recomendaciones del fabricante.
CLORO (Cl)
Más que por su carencia, que es muy poco común, es importante por exceso, el cual produce quemaduras en las hojas comenzando por su ápice, pudiendo llegar a caer.
Cuando encontramos en el cultivo un desorden fisiológico, debemos saber que existen otros tantos factores que pueden producir dichos síntomas. Ante una deficiencia o exceso de un elemento, si los síntomas no son muy evidentes, fácilmente pueden ser confundidos con otros factores como estrés, virus, plagas, desarreglos climáticos (luz, humedad, temperatura), toxicidad por agroquímicos, incluso carencia de varios elementos al mismo tiempo, quedando enmascarados los síntomas que cada uno de ellos tendría por separado.
En caso de deficiencia, una vez localizada, y antes de comenzar a gastar caldo, conviene reflexionar sobre la posibilidad de que el elemento deficitario se encuentre en cantidades suficientes en el suelo pero no sea asimilable para la planta por motivos varios (algunos de los cuales ya se han expuesto): pH, humedad del suelo, textura, temperatura o antagonismos entre elementos químicos. En caso de duda tenemos formidables herramientas, como son los de análisis de suelo, que servirán para conocer el estado del mismo, así como los análisis foliares, que nos permitirán comprobar como se refleja la fertilidad del suelo en la planta.

















