Tensiómetros; funcionamiento, instalación y caso práctico

Un tensiómetro es un dispositivo que trata de actuar como una verdadera raíz y nos facilita la labor de decidir cuando regar. En este artículo aprenderemos  las características de funcionamiento de este aparato, a instalarlo en campo y realizar un posterior seguimiento del estado hídrico del suelo.

 - Funcionamiento

El aparato consta de un depósito que se llena de agua, una cápsula porosa de cerámica y un vacuómetro para medir la presión. Su funcionamiento se base en que conforme se va secando el suelo debido a la evaporación y a la absorción de agua por parte de las plantas, dicho suelo más agua extrae del tensiómetro a  través de la cápsula porosa. Esta extracción de agua crea una presión negativa en el depósito, valor que es registrado por un vacuómetro.

De esta manera, cuanto más seco esté el suelo mayor presión de succión ejercerá sobre el dispositivo, y mayores valores de presión marcará el vacuómetro. Cuando llueve o se riega ocurre el proceso contrario, el agua penetra a través de la cápsula al interior del depósito, reduciéndose la tensión, hasta llegar a su valor inicial, cero, en caso de quedar el suelo saturado de agua.

 - Instalación en campo

Dado que el tensiómetro nos va a dar una idea de la disponibilidad de agua por parte de las raíces de nuestro cultivo, es lógico colocarlo a la profundidad en la que se localicen la mayor parte de raíces. El primer paso es retirar la tapa del depósito y colocar el tensiómetro en un recipiente lleno de agua durante unos minutos para saturar la cápsula cerámica (mejor si se deja desde la noche anterior). Ya en campo, se hace un agujero en el suelo con una barra de metálica, un palo o cualquier otra herramienta de similar diámetro que el tubo del aparato. Nunca se debe clavar directamente en el suelo porque la cápsula se podría llegar a romper. A la hora de comprar un tensiómetro, una buena cualidad es que la cápsula vaya roscada al tubo, de manera que se pueda remplazar en caso de rotura. Una vez hecho el agujero, se da un riego, se rodea la cápsula con barro para mejorar el contacto con el suelo y se clava el tensiómetro a la profundidad deseada hasta que la punta se asiente sobre el fondo de la perforación. Es vital asegurar un contacto óptimo entre la cápsula y el suelo.  Hecho esto, se llena de agua el depósito, (algunas casas comerciales venden soluciones que evitan la aparición de algas y la deposición de sales en la cápsula), se conecta una bomba de vacío manual para extraer el aire del aparato, aplicando bombeo hasta llegar a los 80 cb. Finalmente se desconecta la bomba, y se pone la tapa. En una media hora el vacuómetro nos dará el valor de la disponibilidad de agua en el suelo.

- Seguimiento

Periódicamente se deben anotar las lecturas de la tensión, las cuales conviene tomar siempre a la misma hora del día. Con estos datos se va elaborando un gráfico. La presión irá aumentando día a día hasta el momento que creamos oportuno para aportar un riego. Debe vigilarse el nivel de agua del depósito, y rellenar si disminuye demasiado, aplicando nuevamente vacío con la bomba de succión.

La tabla de la derecha muestra las lecturas que se han ido tomando durante el pasado mes de mayo en una finca de melocotoneros en Murcia. Se colocaron 2 baterías de tensiómetros a dos profundidades: 15 y 30 cm. Se aplicaron riegos tras alcanzar los 75 centibares (cb), de manera que en la posterior lectura, se observan valores bajos, el suelo está prácticamente saturado.

Nótese que los valores más elevados, en contra de lo que se pueda pensar, nos los da el tensiómetro situado a más profundidad. Esto se debe a que la mayor parte de raíces se encuentran a esa profundidad y extraen más agua del suelo, y por ende, el suelo más agua del tensiómetro. A la hora de aplicar un riego lo haremos en función de la lectura del tensiómetro localizado a la cota donde se localicen la mayor parte de raíces.

Hemos utilizado un tensiómetro en su versión automatizada, el cual envía una señal al panel de control, que tras superar un valor determinado de presión que le hemos marcado abre las electroválvulas, procurando un riego al cultivo.

- Interpretación de las lecturas de un tensiómetro

Valor (en cb) Interpretación
0-10 Suelo saturado de agua, condición que no debe alargarse demasiado tiempo.
10-25 Humedad y aireación adecuadas para la mayoría de cultivos y en todo tipo de suelos.
25-40 No se espera falta de humedad en la mayoría de cultivos. Es el momento de iniciar el riego en suelos arenosos
40-60 Conviene iniciar el riego en suelos de textura media o con raíces inferiores a 50 cm de profundidad.
60-70 Sin peligro para sistemas radiculares de más de 75 cm en suelo franco.
+70 Comienza el riesgo de estrés hídrico en suelos francos y arenosos y momento de iniciar el riego en suelos arcillosos.

Artículos relacionados: