Corrección de un suelo alcalino (pH básico)

bajar pH sueloSe dice que un suelo es alcalino o básico cuando su pH es superior a 7,5. Las causas pueden ser varias: por ser suelos de zonas áridas con escasa pluviometría,  por transportar las  aguas sustancias alcalinas que se concentran en las zonas más deprimidas del terreno, o bien por la propia naturaleza del suelo (material parental).

El principal inconveniente de estos suelos es que presentan un alto contenido en carbonato cálcico, el cual va a impedir que la planta pueda absorber buena parte de los nutrientes del suelo.  En consecuencia, si tenemos un suelo básico, por mucho fósforo que este tenga de forma natural, o por mucho hierro (sulfato de hierro) que apliquemos, la planta presentará carencias de fosforo y de hierro, puesto que estos elementos a pesar de estar en el suelo, se encuentran retenidos por el calcio, formando un compuesto insoluble que la planta no puede asimilar.

De ahí que en los campos de naranjos de la Comunidad Valenciana, donde los suelos con pH 8 y superiores, son la mayoría, se empleen quelatos de hierro, forma química en la que este elemento no puede ser bloqueado por el calcio y es asimilado por la planta. Remarcar que se emplea para aplicar hierro, no para acidificar o bajar el pH.

Así como elevar el pH en un suelo ácido (zonas húmedas del norte de España), es una tarea relativamente simple y duradera mediante el empleo de enmiendas calizas, disminuir el pH es una labor costosa, que se debe realizar de forma continuada para obtener resultados aceptables.

Bajando el pH vamos a conseguir que muchos de los elementos que hay en el suelo estén asimilables para la planta, de manera que el coste económico de las enmiendas se recupera con el ahorro en fertilizantes y el aumento de la producción.

 Si no tienes tiempo de seguir leyendo, la conclusión de este artículo es que la mejor enmienda posible para conseguir bajar el pH es el sulfato de hierro en combinación con un buen aporte de materia orgánica y la supresión de fertilizantes alcalinizantes.

 
 

Las principales alternativas para bajar el pH son las siguientes:

 
 

azufre en polvoAzufre elemental: ampliamente empleado en agricultura, aunque con efectos a largo plazo. En el suelo, el azufre se oxida lentamente a ácido sulfúrico, que neutraliza a los elementos alcalinos.

Para disminuir una unidad de pH se necesita  alrededor de 1 Kg de azufre por metro cuadrado. La disminución del pH debe realizarse de forma escalonada,  no bajando más de 0,5 a 1 unidad de pH por aplicación.

 
 
 
 

Sulfato de hierro en escamas (arriba) y granulado (abajo)Sulfato de hierro: como el anterior, aporta azufre, pero en forma de sulfato. Es un acidificante a corto plazo y adicionalmente aporta una pequeña cantidad de hierro asimilable.

En pre-plantación se aplicará como abonado de fondo, en forma granulada (foto inferior), directamente sobre el terreno. Durante el cultivo se debe aplicar junto con el riego, a intervalos regulares y con una frecuencia que dependerá de las unidades de pH que queramos bajar. Para riego por goteo se emplea en escamas (foto superior), que permite una mejor disolución en el tanque. En riego por inundación se aplica sobre el terreno en gránulos y después se riega.

 La dosis para bajar 1 unidad de pH es de 4 gramos por litro de agua, aunque depende de factores como la textura del suelo.

 

Ácidos aplicados al agua de riego. Son los ácidos fosfórico, nítrico y cítrico. Los dos primeros se emplean en agricultura para bajar pH, como fertilizantes, y para prevenir obturaciones en riego localizado, mientras que el ácido cítrico es más empleado por aficionados a la jardinería, al ser menos peligroso.

 
 
 
 
 
 
 

nitrato amonicoFertilizantes nitrogenados de reacción ácida: nitrosulfato amónico, nitrato amónico, fosfato monoamónico o urea. Su empleo es como fertilizante, aunque como efecto secundario acidifican el suelo al contener azufre. Aplicar estas sustancias en exceso puede causar fitotoxicidad a la planta y contaminar el subsuelo, por lo que no se emplean específicamente para bajar el pH, sino como parte de la fertilización.

 
 
 
 
 
 

estiércol de ovejaMateria orgánica: la descomposición de la materia orgánica tiene una reacción ácida. Los restos orgánicos como turba, estiércol, mantillo, acículas de pino, ácidos húmicos y fúlvicos, son acidificantes. La turba rubia por ejemplo, tiene pH 3,5. Cualquiera de ellos se emplea en jardinería, aplicados al hoyo de plantación,  mezclados con el suelo en parterres, etc., aunque para plantaciones agrícolas se emplea estiércol, por disponibilidad y por precio.

Se aplica como abonado de fondo; en herbáceos  un mes antes de la plantación y en árboles, en pleno invierno, antes de la entrada en vegetación. Su empleo fundamental es como abono, al ser el una pieza clave de la fertilización, ya que hace que el suelo retenga más agua y fertilizantes, además de mejorar su estructura. Se aplican 10000-30000 kg/Ha en función del cultivo y del suelo.

 

En cualquier caso la evolución del pH debe  controlarse mensualmente mediante un medidor de acidez y análisis de suelo anuales.

Es importante no emplear fertilizantes de reacción alcalina o que contengan calcio, sodio, etc.,  (sulfato cálcico, sulfato sódico, fosfato bicálcico, nitrato cálcico) ya que van a contrarestar la bajada de pH que perseguimos.

Finalmente y como anécdota, la práctica de tirar hierros oxidados por el campo, como limaduras de hierro, no es recomendable porque aportan cantidades de hierro asimilables para el cultivo despreciables. Ni que decir tiene el uso de clavos oxidados, especialmente por el riesgo que entraña para los trabajadores, o la práctica que todavía hay quien emplea, de martillo en mano clavar clavos oxidados al tronco de los árboles.

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